Empresarios de fe: cómo liderar un negocio sin dejar a Dios en la iglesia | Hery Garófalo, Óscar Morales y Steve Cordon
El mundo dice: hagamos dinero. Pero cuando un empresario logra crecer sin apartarse de su fe, honrando a Dios con su negocio y cuidando a su familia, ve otro tipo de bendición: una bendición integral. De eso conversé con dos amigos empresarios y hombres de fe: Óscar Morales, de la industria de la salud, y Hery Garófalo, de Venezuela, de la industria de alimentos.
Estas son las ideas que construimos entre los tres, desde sus empresas y desde mi experiencia liderando empresas y ministerio.
1. Dios no se queda en la iglesia
Óscar lo dice simple: "Puedo servir en la iglesia y luego irme al mundo empresarial, y sigo con el mismo Dios". Hijo de pastor, sin formación empresarial, vio cómo Dios le abrió una puerta en un sector que nunca estudió y lo sacó de vivir de cheque en cheque, mientras seguía sembrando y sirviendo en su iglesia.
2. La empresa también es ministerio
Hery no creció en un hogar pastoral, pero se enamoró de Dios y se preguntó: si disfruto a Dios en la iglesia y en mi casa, ¿por qué no en mi empresa? Le chocaba ver creyentes que manejaban sus negocios como cualquier otro. Para él, el cliente o el colaborador que tiene enfrente no es un número que produce otro número: es un alma que Cristo ama. Cuando empezó a liderar así, la organización creció y comenzaron los testimonios dentro de ella.
3. Liderar con el carácter de Cristo
Les planteé algo que veo mucho: muchos libros de negocios enseñan que si no controlas, te van a robar y te van a engañar, y que tienes que alejarte de la gente. El carácter de Cristo nos lleva a otras actitudes. Óscar se guía por Proverbios 22:1: más vale el buen nombre que las muchas riquezas. Es el mismo en la iglesia y en la empresa, y su equipo sabe que el 10% de las ganancias se siembra en la iglesia.
4. Lo que crees se convierte en cultura
Hery lo explica así: lo que crees se vuelve lo que haces, y en una organización eso se convierte en cultura. La cultura está formada por lo que creen sus líderes. Con cientos de colaboradores, entendieron que tenían que ser intencionales: escogieron el amor como valor central y, a partir de él, valores con manifestaciones prácticas que la gente pueda vivir cada día, sembradas y medidas en grupos internos.
5. No es balance, es prioridad
Hery nunca logró la imagen del malabarista que mantiene todo en equilibrio. Lo que sí funciona es tener claras las prioridades. Hay temporadas en que la familia acuerda hacer un esfuerzo extra para después tener más tiempo juntos. Y hay tres prácticas que protege: un día de reposo a la semana, un tiempo en pareja cada jueves y un tiempo a solas con cada uno de sus cuatro hijos.
6. Que tu familia conozca el plan
Para Óscar, el orden es Dios, su esposa, sus hijos y después el trabajo. Cuando viene un año exigente, se lo explica a su familia: qué va a construir y por qué. Sus hijos le preguntan cómo va el plan y le piden cuentas. Su advertencia: el peligro empieza cuando un empresario se encierra solo, sin consejeros y lejos de los que lo aman.
7. Las estrategias de Dios son mejores
Hace años escuché a un empresario muy exitoso, con empresas en todo el mundo, contar que aparta un día entero cada semana para buscar a Dios. Decía que sin eso no podría sostener su negocio ni tener claridad. Si tú tienes un proyecto grande, una visión o un negocio que quieres escalar, pregúntate: si somos hábiles hasta cierto punto, ¿no serán mucho mejores las estrategias de Dios? Buscarlo no es perder tiempo; es tomar mejores decisiones.
8. Destácate con lo que ya tienes
Hery estudió la oración de Jabes y notó un detalle: antes de pedir que Dios ensanchara su territorio, Jabes ya se destacaba entre sus hermanos. Para él eso cambió la oración: primero destacarse con lo que Dios ya le dio, multiplicarlo, y entonces pedir más.
Tu negocio es una plataforma
A los empresarios que leen esto: los negocios que Dios nos entrega no están separados de nuestra vida como creyentes. Son una plataforma para servirle y honrarle. Creo que en los próximos años Dios va a bendecir a muchos empresarios para que sean extensión y socios de la iglesia, para que el Reino avance. Esa es la sinergia que necesitamos.
Esta conversación se grabó para Daystar Español. Mírala completa en mi canal de YouTube.
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