Primero quién eres, después lo que haces: fe, carrera y familia | Karina Yapor y Steve Cordon
Hay industrias donde sostener la fe parece más difícil que en otras. Los medios de comunicación son una de ellas: competitivos, polarizados, con una cultura que muchas veces va en contra de lo que creemos. Por eso quise conversar con mi amiga Karina Yapor, periodista y presentadora de noticias ganadora de premios Emmy, que ha puesto su fe en medio del spotlight. De esa conversación salieron ideas que sirven para cualquier profesión.
Estas son las ideas que construimos juntos.
1. Primero quién eres, después lo que haces
Le pregunté cómo ha mantenido sus principios tantos años en un mundo tan secular. Su respuesta fue el punto de partida: antes de lo que somos profesionalmente está quiénes somos y el plan que Dios tiene para nosotros. Muchas veces creemos que la fe y la carrera van por separado, pero en cualquier profesión tenemos la responsabilidad de representar los valores que Dios puso en nosotros.
Karina llegó a un punto en que no se sentía cómoda con la retórica de algunos medios. Esa identidad le dio fuerza para tomar posiciones no populares, pero correctas, en medio de una cultura de cancelación.
2. Tu asignación está donde Dios te puso
Imagínate que todos los periodistas que creen en Cristo decidieran dejar las noticias. ¿Quién traería esa perspectiva? Karina cree que, la mayoría de las veces, Dios no nos saca de donde estamos: nos usa ahí. Si en algún momento quiere moverte, Él se encarga. Pero donde estás hoy hay una asignación que solo tú puedes cumplir, en tu trabajo, en cómo tratas a la gente y en cómo manejas las situaciones con tus hijos. Al que es fiel en lo poco, sobre lo mucho lo pondrá.
3. Dios usa las temporadas difíciles
Karina habló con mucha honestidad de una de las etapas más duras de su vida: el divorcio, que la dejó a cargo de cinco hijos pequeños, con todas las decisiones y la provisión sobre sus hombros. Al mismo tiempo sentía frustración porque quería servir a Dios en aquello para lo que se había preparado. Hoy lo ve distinto: en ese proceso, Dios la estaba preparando para lo que venía.
4. El primer ministerio es tu hogar
Su consejo, sobre todo a las mujeres profesionales, es directo: amamos a Dios y queremos servirle, pero la primera forma de hacerlo es la familia. Muchas veces, persiguiendo algo profesional, dejamos a nuestros hijos en manos de lo que entra por el teléfono, la televisión y las redes. Ningún logro profesional se compara con una familia sana.
Yo pude dar testimonio en público de lo que he visto: cinco hijos, un trabajo exigente en las noticias y una familia comprometida con su iglesia. Karina lo cuenta sin adornos: durante años trabajó de medianoche a las ocho de la mañana para estar con sus hijos de día. Durmió muy poco, pero el sacrificio valió la pena. "Nadie se va a llevar mis premios a su escritorio. Mi legado son los hijos que formé."
5. La fe como primer filtro
Le pregunté cómo toma decisiones: qué decir, con quién asociarse, en qué meterse. Su primer filtro es su fe. En un mundo donde un día algo está de moda y al siguiente no, ella se guía por algo que no cambia: tenemos un Creador que nos dejó un manual claro. Y cuando le toca hablar de temas difíciles, lo hace con verdad, pero desde el amor y la compasión.
6. Tu ancla en la tormenta
Cuando le pregunté cuál es su ancla, no dudó: su relación con Dios. Casi todo está fuera de nuestro control. Su lugar más seguro es de rodillas, junto a su cama, entregando lo que no puede ver ni controlar: la protección de sus hijos, el futuro laboral, enfermedades, pérdidas. Dios no nos prometió una vida sin dificultades, pero sí caminar con nosotros a través de ellas.
7. En pareja, bandera de paz
En la dinámica final me tocó responder cómo aconsejar a una pareja que atraviesa distanciamiento emocional. Mi respuesta: buscar maneras de volver a conectar, tocar el tema que se ha estado evitando y ponerse en los zapatos del otro. Y sobre todo, llegar a esa conversación con una bandera de paz, no con la bandera de querer tener la razón.
Lo que cambiaríamos en la iglesia hispana
Karina cerró con una observación que me hizo pensar: le encanta la pasión de los hispanos para servir, pero siente que en muchas de nuestras iglesias está muy arraigada la condenación. Tenemos la misma Biblia y el mismo Evangelio; la gracia también debería notarse en cómo nos tratamos.
Esta conversación se grabó para Daystar Español. Mírala completa en mi canal de YouTube.
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